7.8.00

Esa Noche II

Esa noche no lo sospechaba,
encontrarme contigo ni pasaba por mi mente,
esa noche música de fondo no tocaban
cuando mi príncipe azul apareció de repente.

Esa noche te paraste en la puerta
pero no te pude reconocer,
fue muy tarde cuando pude darme cuenta
que era mi rey en su corcel.

Lo que rápido noté
era que venías acompañado,
no eran dos, sino tres
las damiselas a tu lado.

Y con el corazón destrozado
tuve que resignarme a perderte,
a no tenerte a mi lado,
a nunca más volver a verte.

De pronto se abrió la multitud
y no creí lo que veía
entre la muchedumbre saliste tu
y era hacia mi donde venías.

Y cada vez que sonreías
a esta humilde cenicienta
mi corazón a mil latía
parecía no ser parte del planeta.

Y en la misma forma en que llegaste,
así mismo te fuiste,
ni siquiera un beso me dejaste,
ni siquiera de mi te despediste.