14.2.07

Preåmbulo del Olvido

Un cenizero lleno,
dos copas vacías,
una lágrima tuya
y una lágrima mía.

Un adiós,
mil por qué
un par de te quiero
y en el fondo una canción
de Armando Manzanero.

Cinco palabras de consuelo
y otras tantas de maldición.
Cien suspiros de anhelos
y una rota ilusión.

Una larga despedida,
terminada con el más corto de los besos,
y el sonido amargo de tu ida,
que aun retumba en mis sesos.