Un cenizero lleno,
dos copas vacías,
una lágrima tuya
y una lágrima mía.
Un adiós,
mil por qué
un par de te quiero
y en el fondo una canción
de Armando Manzanero.
Cinco palabras de consuelo
y otras tantas de maldición.
Cien suspiros de anhelos
y una rota ilusión.
Una larga despedida,
terminada con el más corto de los besos,
y el sonido amargo de tu ida,
que aun retumba en mis sesos.
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3 comments:
Me gusta el nombre del blog, jeje.
Seguramente que también guardas dólares debajo de éste también.
"Una larga despedida,
terminada con el más corto de los besos"
Lo contrario del principio a una corta despedida y un largo beso.
Saludos
Aveces las despedidas que empiezan con un largo beso no llegan a ser despedidas.
Thanx 4 the comments.
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