El manto de la noche
cubrió nuestro derroche,
haciendonos creer
que no había amanecer,
observando nuestros cuerpos
unirse por completo,
con gemidos en el viento
que vuelan con el tiempo,
la ropa se enfriaba
en el piso, cerca a la cama,
mientras sábanas mojadas
de fricción estaban cansadas,
el colchón con esfuerzo
pidía a gritos un receso,
y las almohadas
se sentían abandonadas,
las paredes nos observaron
con vergüenza y desagrado,
y las cortinas a un lado
dieron lugar al sol malvado,
que vino a despertar
en nosotros la verdad,
que era hora de marchar
cada quien a su hogar.
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1 comment:
"la ropa se enfriaba
en el piso, cerca a la cama,"
muy buena imagen, como que todos las cosas al alrededor tomaron vida en ese motel.
Te cuidas.
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