He leído las cartas que me escribiste,
aquellas escritas antes de yo nacer,
y se pone triste mi amanecer
porque antes de conocerte, falleciste.
En cambio, tú ya sabías quien era,
pues no te falto detalle alguno
conociendome como ninguno
al describirme por dentro y por fuera.
Y fue tan precisa tu visión,
de que no se realizaría nuestro encuentro,
que en letras me dejaste el corazón
diciendome lo que hubiera sido lo nuestro.
Después de casi 100 años te descubro,
Y ahora he comprendido
que parte de mí embrujo
es que fuí viuda antes de haber nacido.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment